Las metas

La estabilidad es la meta más importante para la supervivencia del sistema. Define la personalidad de seres humanos y características centrales de familias o grupos. La estabilidad es la estructura que se pasa de una generación a la próxima. Forma el núcleo de una persona o grupo y la pérdida de la estabilidad es muy perjudicial para sistemas. Estabilidad amenazada produce ansiedad (enojo, depresión) y significa la causa de conflictos personales e interpersonales. La estabilidad se mantiene reforzando la estructura de valores, creencias, papeles y patrones tradicionales de la vida.

 

 

 

Crecimiento parece opuesto a la estabilidad. Esto no es particularmente la verdad. En un sistema saludable, crecimiento no ocurre a costa de la estabilidad pero puede ocurrir en otras áreas del proceso de vida. Un sistema saludable puede tener una estabilidad alta y crecimiento extenso o una mezcla de los dos. La mayoría de la gente o grupos sociales necesitan crecimiento a fin de crear estimulación, aprentizaje o el ajuste necesario para aceptar  cambios dentro del sistema (como cambio de familiares o cambio en el desarrollo de los miembros de la familia) o en el alrededor. Se necesita crecimiento para dar sentido a la vida del sistema. Ciertos cambios se buscan voluntariamente, como en caso de entrar a los estudios en un colegio, pero muchas veces, crecimiento sucede inesperadamente. La resolución de una crisis significa crecimiento. Es un ajuste a una situación difícil o a pérdidas como una enfermedad o muerto inminente.  

 

Control es particularmente importante en la cultura occidental.  Seres humanos ganan un senso de autoestima y confidencia mediante control. Control se desvía de autocontrol a control de otros y el ambiente. Control involucra el conducto de patrones estructurados de comportamiento y las decisiones de mantener o cambiar estos patrones. Control incluye planear, organizar, hacer decisiones, seguir horarios, castigos o poner límites. Control se puede  transferir a otros sistemas, por ejemplo el sistema médico en caso de una enfermedad.

Contrarrestar amenazas al sistema con control significa luchar o diminuir la amenaza, por ejemplo combatir una enfermedad con un tratamiento médico o comprar un aseguro para evitar desastres. Entonces, una persona va a tratar de eliminar la amenaza sin cambiar su propio sistema.  

 

 

La espiritualidad parece opuesta al control. De nuevo, en un sistema saludable, las dos metas no concursan o se reprimen. Ciertos grupos de gente funcionan primeramente en la meta de control pero para otros, la espiritualidad asume más importancia. La importancia de la espiritualidad puede crecer con la edad más alta o con situaciones muy graves en la vida. Sin embargo, la meta de control sigue importante para muchas personas ancianas que tratan de continuar su independencia.

La espiritualidad y la religión no son iguales. La espiritualidad significa el proceso de vincularse con otros sistemas y de llegar a ser parte de ellos. Estos otros sistemas pueden ser Dios o espíritu, la naturaleza u otras personas. En la espiritualidad descaminada, esos sistemas pueden ser drogas, alcohol u objetos de sexo. Contrarrestando amenazas con espiritualidad, un individuo o un grupo tiene que cambiar dentro de sí para poder aceptar la situación difícil y entonces llegar a ser una persona cambiada.

La espiritualidad implica transcendencia o el acto de mover fuera de sí mismo, buscando la sensación de orden universal en otro sistema. En relaciones con otras personas, los miembros buscan congruencia en un plano más alto (universal) y tienen la experiencia de aceptación mutual y amor.